.

 
Ayer todavía recordaba.

El rostro lo sentía iluminado
por el sol verdadero.
Ese sol es hoy el mismo.
Sólo mi rostro ha cambiado.


Ayer algo me alzó
algo ayer me acariciaba
cercano a lo que hoy día me vulnera
y quiere ensombrecerme y aplastarme.


Lo que ayer era leve en su certeza
hoy es pura terrestre gravedad.
Ilusión de los cuerpos y las almas.
No más que materia desencantada.


Hoy día desperté sin recordar
lo que ayer me iluminaba.

.

.


© Lino Althaner
2011