El amor de Paolo Malatesta y Francesca de Rímini

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Con Dante y Virgilio en el segundo círculo infernal.

Dante Gabriel Rosetti - Paolo y Francesca - detalle - wikipaintings.org

Llegué a un lugar de toda lumbre mudo,
que muge como el mar en la tormenta,
si los vientos contrarios lo combaten.

La borrasca infernal, que nunca cesa,
a las almas arrastra en sus embates:
volteando y golpeando las molesta.

Cuando llegan delante a ese derrumbe,
allí el grito, el quejido y el lamento,
allí blasfeman la virtud divina.

Comprendí que tormento semejante
se les da a los carnales pecadores,
que la razón someten al deseo.

Y como los estorninos van de vuelo
en el tiempo invernal, en gran bandada,
así esta racha a todos los malignos

aquí, allí, abajo, arriba empuja;
ya ninguna esperanza los conforta,
no de reposo, más de menor pena.

(Io venni in luogo d’ogni luce muto,/ que mugghia come fa mar per tempesta/ se da contrari venti è combatuto. // La bufera infernal, che mai non resta,/ mena il spirti con la sua rapina:/ voltando e percotendo li molesta. // Quando giungon davanti a la ruina, / quivi e strida, il compianto, il lamento:/ bestemmian quivi la virtú divina. // Intesi ch’a così fatto tormento/ enno dannati i pecator carnali,/ que la ragion somettono al talento. // E come li stornei ne portan l’ali/ nel fredo tempo a schiera larga e piena,/ così quel fiato li spiriti mali: // di qua, di là, di giù, di sù li mena: nulla speranza gli conforta mai,/ non che di posa, ma di minor pena.)

Dante Gabriel Rosetti - Golden head - wikipaintings.org

Es el círculo de los lujuriosos. Pena allí Semiramis, junto a Cleopatra, junto a Paris y Helena. Junto a Aquiles, ‘che con Amore al fine combateo’ (que por amor al fin volvió a la lucha). Mas penan también Paolo y Francesca, vencidos no por la lujuria sino por el amor. Por la fuerza  terrible y sublime que los impulsaba al abrazo y a la unión. Que livianos se desplazan por el espacio infernal. Quiere Dante conocer su historia. Los invoca Virgilio. Se acercan y comienza Francesca a narrar su destino:

Dante Gabriel Rosetti - Paolo y Francesca - detalle - wikipaintings.org

Amor, que no consiente que no amemos,
me ciñó a éste con placer tan fuerte
que, como ves, aún no me abandona.

Y recuerda:

… ‘Ningún dolor más grande
que el recordar el tiempo venturoso
en la desdicha; tu doctor lo sabe.

Más si por conocer la raíz primera
de nuestro amor tú muestras tanto anhelo,
haré como quien llora y habla a un tiempo.

Leíamos un día por recreo,
como el amor lo atrajo a Lanzarote;
solos estábamos, sin sospecha alguna.

Varias veces los ojos se encontraron
en la lectura, palideció el rostro,
pero nos dominó sólo un pasaje.

Al leer cómo la sonrisa ansiada
fuera besada por un tal amante,
éste, de quien yo nunca he de apartarme,

la boca me besó todo temblante.

Dante Gabriel Rosetti - Paolo y Francesca - detalle - wikipaintings.org


Galeoto el libro fue y quien lo hizo:

desde ese día nunca más leímos.’

Mientras un alma esto me decía,
la otra lloraba tanto que apiadado,
me sentí desmayar como quien muere,

y caí como cuerpo muerto cae.

(Amor, ch’a nullo amato amar perdona,/ mi prese del costui piacer sì forte, /che, come vedi, ancor non m’abbandona. // … ‘Nessun maggior dolore/ che ricordarsi del tempo felice/ ne la miseria; e ciò sa ‘l tuo dottore. // Ma s’a conoscer la prima radice/ del nostro amor tu hai cotanto affetto,/ dirò come colui che piange e dice. // Noi leggiavamo un giorno per diletto/ di Lancialotto como amor lo strinse:/ soli eravamo e sanza alcun sospetto. // Per più fiate li occhi ci sospinse/ quella lettura, e scolorocci il viso;/ ma solo un punto fu quel che ci vinse. // Quando leggemo il disiato riso/ esser baciato di cotanto amante,/ questi, che mai da me no fa diviso, // la bocca mi bacciò tutto tremante./ Galeoto fu il libro e chi lo scrise:/ quel giorno più non vi leggemo avante’. // Mentre che l’uno spirto questo disse,/ l’altro piangea si, che di pietade/ io venni men così com’io morisse; // e caddi come corpo morto cade).

Dante Gabriel Rosetti - Paolo y Francesca - wikipaintings.org


Tal es la historia de Paolo Malatesta y Francesca da Rimini, esposa del hermano de aquel, narrada en el Canto V de la Divina Comedia. Dante ubica el trágico relato en torno a la lectura de un libro. Ambos leen la historia de los amores de Lancelote del Lago y la reina Ginebra, esposa del rey Arturo, pasión favorecida por un escudero de nombre Galeoto. Pues bien, en el momento del primer beso en la lectura, cuando Lancelote besa la sonrisa de la reina Ginebra, besa también Paolo a Francesca. Inducidos por el libro, que aquí desempeña el rol de Galeoto, los amantes se abandonan a su amor.  Pues Amor, como dice Francesca, ‘no consiente que no amemos’.

La historia termina en la culminación amorosa, que se vuelve sangrienta merced a la espada con que Gianciotto, el hermano de Paolo, atraviesa a los amantes.

Cuidado con el libro. Vehículo, camino, instrumento de amor.

© 2012 Lino Althaner

Resistiendo a los cantos de sirenas (John William Waterhouse)

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Ulises escucha el canto de las sirenas pero no se rinde a ellos. Ni permite que los suyos se pierdan. Para ello el astuto ha sellado sus oídos con cera de abejas. Y él mismo se ha hecho atar fuertemente al navío con inexpugnables nudos, pues sabe de su humana flaqueza y no quiere sucumbir a la poderosa seducción que le dice que ya no se esfuerce más, que cese su viaje, que descanse en la ilusión y se detenga.

JoUhn William Waterhouse – Ulises y las sirenas (1891) – wikipaintings.org


Entretanto la sólida nave en su curso ligero

se enfrentó a las Sirenas: un soplo feliz la impelía,
más de pronto cesó aquella brisa, una calma profunda
se sintió alrededor: algún dios alisaba las olas.
Levantáronse entonces mis hombres, plegaron la vela,
la dejaron caer en el fondo del barco y, sentándose al remo,
blanqueaban de espumas el mar con las palas serenas.

Yo entretanto cogí el bronce agudo, corté un pan de cera
y partiéndolo en trozos pequeños, los fui pellizcando
con mi mano robusta: ablandáronse pronto, que eran
poderosos mis dedos y el fuego del sol de lo alto.
Uno a uno a mis hombres con ellos tapé los oídos
y, a su vez, a la nave me ataron de piernas y manos
en el mástil, derecho, con fuertes maromas y, luego,
a azotar con los remos volvieron el mar espumante.



Ya distaba la costa no más que el alcance de un grito
y la nave crucera volaba, mas bien percibieron
las Sirenas su paso y alzaron su canto sonoro:´
‘Llega acá, de los dánaos honor, gloriosísimo Ulises,
de tu marcha refrena el ardor para oír nuestro canto,
porque nadie en su negro bajel pasa aquí sin que atienda
a esta voz que en dulzores de miel de los labios nos fluye.
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Quien la escucha contento se va conociendo mil cosas:

los trabajos sabemos que allá por la Tróade y sus campos
de los dioses impuso el poder a troyanos y argivos
y aun aquello que ocurre doquier en la tierra fecunda’.

Tal decían exhalando dulcísima voz y en mi pecho
yo anhelaba escucharlas. Frunciendo mis cejas mandaba
a mis hombres soltar mi atadura; bogaban doblados
contra el remo y en pie Perímedes y Euríloco, echando
sobre mi nuevas cuerdas, forzaban cruelmente sus nudos.



Cuando al fin las dejamos atrás y no más se escuchaba

voz alguna o canción de Sirenas, mis fieles amigos 
se sacaron la cera que yo en sus oídos había
colocado al venir y libráronme a mi de mis lazos


Homero, Odisea XII, 166-200 (Gredos, Madrid 2000)

La pintura es de John William Waterhouse (1849-1917), pintor inglés asociado al neoclasicismo y luego al movimiento artístico prerrafaelita.


© 2012
Lino Althaner

¿Cuándo despertamos a gozar del amor verdadero?

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John William Waterhouse - El despertar de Adonis (1899) - detalle - wikipaintings.org

 
Continúo leyendo el ‘Tratado de la Historia de las Religiones’ de Mircea Eliade y me topo con los comentarios que hace con respecto a las dificultades con que se tropieza el hombre actual para hacer contacto con lo sagrado. Haciendo un esfuerzo, escribe, podemos llegar a comprender, por ejemplo, que los ritmos lunares, las estaciones, la iniciación sexual o los ámbitos espaciales de la tierra, del mar y de los cielos, puedan convertirse para la humanidad arcaica en modalidades de lo sagrado.  Mucho más difícil nos resulta, en cambio, admitir la sacralidad de la vida fisiológica misma, esto es, admitir también que los mismos gestos fisiológicos como la alimentación o la sexualidad reclamen también espacio  como manifestaciones de la sacralidad.

Y es que, nos explica Eliade, ‘una de las diferencias principales que separa al hombre de las culturas arcaicas del hombre moderno estriba precisamente en la incapacidad del hombre moderno estriba precisamente en la incapacidad que este último siente de vivir la vida orgánica como un sacramento’, esto es, como una hierofanía o modalidad de lo sagrado. Lo que para nosotros es pura función fisiológica que nos vuelve similares a la bestia, es para el hombre arcaico -o incluso tal vez para el hombre antiguo- sacramento, ceremonia por medio de la cual comulga con la fuerza que la vida representa. Una fuerza y una vida que no son sino manifestaciones de la realidad última. Así, pues, al convertirse esos actos de la nutrición y de la vida sexual en rito sacramental, permiten al hombre primitivo algo que a nosotros nos suele estar vedado: el acercamiento también en ellos a la realidad, la inserción por medio de ellos en lo que es y tiene sentido y la liberación de los automatismos sin contenido y de las rutinas destructoras que se viven en la inmediatez repetitiva de lo exclusivamente profano.

John William Waterhouse - Flora - wikipaintings.org

Como explica Eliade en sus obras -por ejemplo, en El mito del eterno retorno– en el rito los gestos humanos, incluso los más triviales o insignificantes, se vinculan con un gesto primordial realizado en tiempos lejanos –in illo tempore– por un dioso un antepasado. Así, al dar a la repetición el carácter de rito la llena de sentido en un acto que sale de la esfera de lo profano para vincularse con el ámbito intemporal de lo que es en sí. Eso lo ocurre con la nutrición o con el sexo cuando adquieren una dignidad que, por supuesto, no les hace perder ninguno de sus atractivos. Por el contrario,  esa dignidad los ubica en un entorno encantado en que las cosas se transfiguran para mayor gozo del hombre involucrado.

Por lo tanto, al transformar los actos fisiológicos que hemos mencionado en ceremonias, el arcaico se está esforzando en traspasar, en proyectarse más allá del tiempo. en insertarse en lo real, en lo sagrado, en lo que tiene valor espiritual.

Mientras el hombre actual se pierde en lo insignificante y se sumerge conscientemente en la nada – tanto en esos ámbitos como en otros, por ejemplo, el de las profesiones, de los oficios y trabajo – el hombre primitivo se defiende de la rutina aniquilante. El hombre actual, el del fast food, el amante de los anticonceptivos, se suicida en los automatismos sin sentido. También el hombre esclavizado en su trabajo a eficiencias y eficacias iguales a la nada.

John William Waterhouse - Circe invidiosa (1892) - wikipaintings.org

El hombre actual tiende a minusvalorar el exceso el pensamiento del hombre primitivo, advierte Eliade. Porque no hay que equivocarse con la aparente pobreza conceptual de sus creencias. Detrás de esa apariencia, que no es incapacidad para teorizar, se radica una manera y un estilo de pensar distinto al nuestro, que se puede identificar con lo que llama una lógica simbólica. Aún en los grupos menos evolucionados – señala – desde el punto de vista etnográfico, podemos identificar un conjunto de verdades, integradas de manera coherente en un sistema, en una teoría, y en una visión del mundo a través de la cual el hombre primitivo se acerca a lo real.

John William Waterhouse - Hylias y las ninfas (1896) - wikipaintings.org

Mientras nosotros, hombres de este hoy racionalista y automatizado, ¿no solemos perdemos con frecuencia en las irrealidades y fantasmagorías de unas apariencias de libertad que no son sino  servidumbres desencantadoras y esclavizantes?

© 2012 Lino Althaner

El desencantamiento del universo

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Las modalidades de lo sagrado poblaron el mundo. ¿Acaso los ojos humanos no lo vieron entonces entero encantado? El símbolo, el rito o el mito alcanzaban a las cosas y las transfiguraban. La huellas de la cosmogonía se manifestaban. Y Dios -o los dioses- se hacían presentes, en los cambios, en los ciclos, en la muerte y el eterno renacer. A ello no podía sino estar asociada una aproximación reverente del hombre a los objetos, a los fenómenos de la naturaleza, respetuosa por cierto y no exenta tampoco de temor.  Extasiado en el asombro, la mirada perpleja ante tanta maravilla, puro misterio y milagro. Nació entonces lo sagrado y lo sublime. Lo indecible a que había que dar sentido.

Gian Lorenzo Bernini - Apollo y Dafne (1625) - wikipaintings.org


Dafne se volvió laurel.

Nos revela Mircea Eliade, en su Tratado de Historia de las Religiones (Cristiandad, Madrid 2000), cómo en aquellos tiempos no había sector de la vida fisiológica, económica, espiritual o social en que no estuviera presente lo sagrado.  Y se pregunta si es posible pensar en algo -un objeto, un gesto, una función del cuerpo, un ser o un juego- que no haya sido transfigurado alguna vez, en alguna parte, a lo largo de la historia, en motivo sagrado, en hierofanía.  El canto y la danza, los juegos infantiles, la arquitectura, los medios de transporte, tuvieron en algún momento el prestigio  de la actividad sagrada o cultual. Lo mismo ocurre, nos explica, con los animales o las plantas, con los oficios, las artes, industrias y técnicas, todos provistos de un significado, de un origen sagrado. Y también con los trabajos -la caza, la pesca, la agricultura-, los gestos cotidianos -levantarse, caminar, correr, descansar y dormir- y los actos fisiológicos como la alimentación y el sexo -especialmente este último, por supuesto. Como consecuencia de ello, el mundo parecía encantado. Estaba encantado. Como sigue estándolo, aunque cada menos para nuestros sentidos.

Es posible que nada haya escapado a estos procesos de transfiguración de la realidad que se han desarrollado durante milenios. De ellos aún encontramos huellas en nuestra vida, cada día menos significativas.

Hemos perdido la capacidad para apreciar el mundo con una mirada semejante. ¡Qué lejana a nosotros la posibilidad de captar en la vida la sacralidad de las ‘formas perfectas’, como hacían los helenos, o entender el sentido del símbolo revelador, o sentir profundamente las estaciones, los ritmos, las generaciones, o intuir en las piedras la presencia escondida del espíritu o aspirar el aliento sublime que atraviesa lo cotidiano, transformando la rutina en revelación.

El racionalismo, el positivismo materialista, la ciencia y la técnica, ¡qué mala jugada no han pasado!  Pretendiendo mostrarnos la realidad ‘cómo es’, en verdad nos muestran la cara de las cosas y de los fenómenos desencantados, sin la chispa del espíritu a punto de asomar. De las meras y baldías superficies y del creciente automatismo a que nos confina la soberbia de nuestra pequeñez.

Reabrir los espacios del encanto. La tarea del futuro. Metamorfosear lo cotidiano. Transformar las prisiones en espacios abiertos a la luz.

Gian Lorenzo Bernini - Rapto de Proserpina (1622) - wikipaintings.org


Tarea del poeta. Recuperar la memoria.

Recordar que cada nave y cada brisa
cada viaje y cada puerto
cada ola en la calma o la tormenta
cada grito de horror en el naufragio
cada muerte y cada nacimiento

cada luz y cada sombra
cada ambigua apariencia
y cada encumbrimiento
cada ritmo cósmico y humano
revelan un deseo

una compartida dirección –
cada alto y cada movimiento
cada paso disfraza el anhelo
el ansia velada o descubierta
la urgencia de volar.

(Estado del tiempo, RIL, Santiago 2010)

Gian Lorenzo Bernini - Eneas y Anquises (1619) - wikipaintings.org


Recordar que cada imagen
cada movimiento
bajo el cielo cubierto o estrellado

cada ambigua melodía
o imperfecto silencio

que nos llega de reinos impalpables

cada paso y cada freno
en la superficie o el subsuelo
cada flor y cada incendio

es cual pura ficción descabellada
cada luz que emerge de la sombra
y cada apagamiento.

© 2012 Lino Althaner

Un pintor del Alto Renacimiento italiano (Gaudenzio Ferrari)

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El camino del conocimiento de las artes está sembrado de sorpresas. Ésta ha sido una importante para mí. Gaudenzio Ferrari (1471-1546), pintor del Alto Renacimiento italiano, fuertemente influido, según empiezo a informarme, por Leonardo y de Bramantino, desplegó su obra por las ciudades del Piamonte y  la Lombardía. Él mismo fue conocido con el apodo de “il milanese”. En Saronno, le cupo participación principal en la pintura y diseño de la cúpula de la iglesia de Santa Maria dei Miracoli, pues es el autor del Concierto angelical de que me ocupo en esta entrega.


Las grandes cúpulas eclesiales se acomodan para pintar el cielo. En ellas el artista suele, como en este caso, conceder al espectador el acceso a un mundo  más elevado, simbólicamente representativo de las realidades divinas. La Asunción de la Virgen, que es el motivo principal de esta obra grandiosa, se estructura mediante la relación de una serie de esculturas en madera, obra de Giulio Oggione, con las pinturas al fresco de Ferrari. Una de dichas esculturas, ubicada en el cimborrio, corresponde a la Virgen misma. La rodean profetas y sibilas.

Dios Padre, en la corona de la cúpula, la espera con los brazos abiertos.  Lo circundan círculos de fuego y de luz, luego un entorno de típicos putti, y en fin, un enorme concierto angelical de ángeles que cantan y tocan sus instrumentos. Es posible identificar decenas de ellos en la grandiosa representación. Flautas, trompetas, zampoñas, cítaras, arpas, violines y violas con sus tantas derivaciones, arpas y laúdes .  Así logra Ferrari, que era también músico, integrar en la composición, junto a la pintura y la escultura, la belleza de la melodía y la canción.

G. Ferrari – Concierto angelical – detalle

Al contemplar esta gran obra pictórica que es el Concierto Angelical, me vienen a la mente visiones de una visión del cielo con sus jerarquías angelicales ubicadas en círculos concéntricos. Un poco al estilo de Pseudo Dionisio Areopagita, que inspirado en la Biblia, las dividió en los tres coros, el primero de los cuales lo inician los serafines, casi inmediatos a Dios, y termina el último con los ángeles propiamente tales, que conforman la jerarquía más cercana a los hombres. 

G. Ferrari - Concierto angelical - detalle

Un autor en cuyo conocimiento habría que profundizar. Esta es nada más que una primera aproximación, a lo mejor un anzuelo capaz de cautivar a algún lector de este blog.

© Lino Althaner
2014

A song to the highest love

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This is the complete original version of the Spiritual Canticle, by Saint John of the Cross, including the translation into english. It is one of the most beatiful and profound poems ever written in spanish. The Canticle has two versions. This is version B, composed of forty stanzas. In version A, the order of the stanzas -only 39- is slightly different.  But the meaning of both is the same: they tell of the way which the soul must follow in order to be one with its Beloved, which is God.

After the text, I include some brief notes. They are obviously insufficient for such a deep and complex text. The reader must be aware of the fact that, for each one of the versions of the Canticle, John of the Cross wrote two long writings in prose-more than two hundred pages each- in order to explain the spiritual and mystical meaning of the poem.

Not to tell that the original rythm and music of the poem are very difficult to find in the translation. Anyway, for the reader who has some knowledge of the spanish language, the translation will help him greatly in order to discover that magnificent harmony an identify it with the meaning of the poem.

SAN JUAN DE LA CRUZ – SAINT JOHN OF THE CROSS

Canciones entre el alma y el Esposo – Stanzas between the soul and the Bridegroom  conocidas con el nombre de – known as

CANTO ESPIRITUAL – THE SPIRITUAL CANTICLE

Edward Burne-Jones – Sponsa de Libano (1891) – wikipaintings.org

 

ESPOSA
1. ¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando y eras ido.
BRIDE
1. Where have you hidden,
Beloved, and left me moaning?
You fled like the stag
after wounding me;
I went out calling you, but you were gone.
2. Pastores los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero.
decidle que adolezco, peno y muero.
2. Shepherds, you who go up
through the sheepfolds to the hill,
if by chance you see him I love most,
tell him I am sick,
I suffer, and I die.
3. Buscando mis amores
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
3. Seeking my Love
I will head for the mountains and for watersides,
I will not gather flowers,
nor fear wild beasts;
I will go beyond strong men and frontiers.
PREGUNTA A LAS CRIATURAS
4. ¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡oh prado de verduras
de flores esmaltado!,
decid si por vosotros ha pasado.
QUESTIONS TO THE CREATURES
4. O woods and thickets,
planted by the hand of my Beloved!
O green meadow,
coated, bright, with flowers,
tell me, has he passed by you?
RESPUESTA DE LAS CRIATURAS
5. Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de hermosura.
ANSWER OF THE CREATURES
5. Pouring out a thousand graces,
he passed these groves in haste;
and having looked at them,
with his image alone,
clothed them in beauty.
ESPOSA
6. ¡Ay!, ¿quién podrá sanarme?
Acaba de entregarte ya de vero;
no quieras enviarme
de hoy más ya mensajero,
que no saben decirme lo que quiero.
THE BRIDE
6. Ah, who has the power to heal me?
now wholly surrender yourself!
Do not send me
any more messengers,
they cannot tell me what I must hear.
7. Y todos cuantos vagan
de ti me van mil gracias refiriendo,
y todos más me llagan,
y déjame muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.
7. All who are free
tell me a thousand graceful things of you;
all wound me more
and leave me dying
of, ah, I-don’t-know-what behind their stammering.
8. Mas ¿cómo perseveras, ¡oh vida!,
 no viviendo donde vives
 y haciendo porque mueras
 las flechas que recibes
 de lo que del Amado en ti concibes?
8. How do you endure O life,
not living where you live,
and being brought near death
by the arrows you receive
from that which you conceive of your Beloved?
9. ¿Por qué, pues has llagado
 aqueste corazón, no le sanaste?
 Y, pues me le has robado,
 por qué así le dejaste
 y no tomas el robo que robaste?
9. Why, since you wounded this heart,
 don’t you heal it?
 And why, since you stole it from me,
do you leave it so,
and fail to carry off what you have stolen?
10. Apaga mis enojos,
 pues que ninguno basta a deshacellos,
 y véante mis ojos,
 pues eres lumbre dellos,
 y sólo para ti quiero tenellos.
10. Extinguish these miseries,
since no one else can stamp them out;
and may my eyes behold you,
because you are their light,
and I would open them to you alone.
11. Descubre tu presencia,
y máteme tu vista y hermosura;
mira que la dolencia de amor,
que no se cura
sino con la presencia y la figura.
11. Reveal your presence,
and may the vision of your beauty be my death;
for the sickness of love
is not cured except
by your very presence and image.
12. ¡Oh cristalina fuente,
si en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibujados!
12. O spring like crystal!
If only, on your silvered-over faces,
you would suddenly form the eyes
I have desired,
which I bear sketched deep within my heart.
13. ¡Apártalos, Amado,
que voy de vuelo!
ESPOSO
Vuélvete, paloma,
que el ciervo vulnerado
por el otero asoma
al aIre de tu vuelo, y fresco toma.
13. Withdraw them, Beloved,
I am taking flight!
BRIDEGROOM
Return, dove,
the wounded stag
is in sight on the hill,
cooled by the breeze of your flight.
ESPOSA
14. Mi Amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos;
BRIDE
14. My Beloved, the mountains,
and lonely wooded valleys,
strange islands,
and resounding rivers,
t
he whistling of love-stirring breezes,
15. la noche sosegada
en par de los levantes de la aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.
15. the tranquil night
at the time of the rising dawn,
silent music,
sounding solitude,
the supper that refreshes, and deepens love.
16. Cazadnos las raposas,
que está ya florecida nuestra viña,
en tanto que de rosas
hacemos una piña,
y no parezca nadie en la montiña.
16. Catch us the foxes,
for our vineyard is now in flower,
while we fashion a cone of roses
i
ntricate as the pine’s;
and let no one appear on the hill.
17. Detente, cierzo muerto;
ven, austro, que recuerdas los amores,
aspira por mi huerto
y corran sus olores,
y pacerá el Amado entre las flores.
17. Be still, deadening north wind;
south wind, come, you that waken love,
breathe through my garden,
let its fragrance flow,
and the Beloved will feed amid the flowers.
18. ¡Oh ninfas de Judea!,
en tanto que en las flores y rosales
el ámbar perfumea,
morá en los arrabales
y no queráis tocar nuestros umbrales.
18. You girls of Judea,
while among flowers and roses
the amber spreads its perfume,
stay away, there on the outskirts:
do not so much as seek to touch our thresholds.
19. Escóndete, Carillo,
y mira con tu haz a las montañas
y no quieras decillo;
más mira las compañas
de la que va por ínsulas extrañas.
19. Hide yourself, my love;
turn your face toward the mountains,
and do not speak;
but look at those companions
going with her through strange islands.
ESPOSO
20. A las aves ligeras,
leones, ciervos, gamos, saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, aires, ardores
y miedos de las noches veladores:
BRIDEGROOM
20. Swift-winged birds,
lions, stags, and leaping roes,
mountains, lowlands, and river banks,
waters, winds, and ardors,
watching fears of night:
21. Por las amenas liras
y canto de serenas os conjuro
que cesen vuestras iras
y no toquéis el muro,
por que la esposa duerma más seguro.
21. By the pleasant lyres
and the siren’s song, I conjure you
to cease your anger
and not touch the wall,
that the bride may sleep in deeper peace
22. Entrado se ha la esposa
en el ameno huerto deseado,
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos del Amado.
22. The bride has entered
the sweet garden of her desire,
and she rests in delight,
laying her neck
o
n the gentle arms of her Beloved.
23. Debajo del manzano,
allí fuiste conmigo desposada,
allí te di la mano,
y fuiste reparada
donde tu madre fuera violada.
23. Beneath the apple tree:
there I took you for my own,
there I offered you my hand,
and restored you,
where your mother was corrupted.
24. Nuestro lecho florido,
de cuevas de leones enlazado,
en púrpura tendido,
de paz edificado,
de mil escudos de oro coronado.
24. Our bed is in flower,
bound round with linking dens of lions,
hung with purple,
built up in peace,
and crowned with a thousand shields of gold.
25. A zaga de tu huella
las jóvenes discurren al camino,
al toque de centella,
al adobado vino
emisiones de bálsamo divino.
25. Following your footprints
maidens run along the way;
the touch of a spark,
the spiced wine,
cause flowings in them from the balsam of God.
ESPOSA
26. En la interior bodega
de mi Amado bebí, y, cuando salía
por toda aquesta vega,
ya cosa no sabía
y el ganado perdí que antes seguía.
BRIDE
26. In the inner wine cellar
I drank of my Beloved, and, when I went abroad
through all this valley
I no longer knew anything,
and lost the herd that I was following.
27. Allí me dío su pecho,
allí me enseño ciencia muy sabrosa,
y yo le di de hecho
a mí sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su esposa.
27. There he gave me his breast;
there he taught me a sweet and living knowledge;
and I gave myself to him,
keeping nothing back;
there I promised to be his bride.
28. Mi alma se ha empleado
y todo mi caudal en su servicio;
ya no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio,
que ya sólo en amar es su mi ejercicio.
28. Now I occupy my soul
and all my energy in his service;
I no longer tend the herd,
nor have I any other work
now that my every act is love.
29. Pues ya si en el ejido
de hoy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me he perdido,
que andando enamorada,
me hice perdidiza, y fui ganada.
29. If, then, I am no longer seen
or found on the common,
you will say that I am lost;
that, stricken by love,
I lost myself, and was found.
30. De flores y esmeraldas,
en las frescas mañanas escogidas,
haremos las guirnaldas,
en tu amor florecidas
y en un cabello mío entretejidas.
30. With flowers and emeralds
chosen on cool mornings
we shall weave garlands
flowering in your love,
and bound with one hair of mine.
31. En solo aquel cabello
que en mi cuello volar consideraste,
mirástele en mi cuello
y en él preso quedaste,
y en uno de mis ojos te llagaste.
31. You considered that one hair
fluttering at my neck;
you gazed at it upon my neck
and it captivated you;
and one of my eyes wounded you.
32. Cuando tú me mirabas,
su gracia en mi tus ojos imprimían:
por eso me adamabas,
y en eso merecían
los míos adorar lo que en ti vían.
32. When you looked at me
your eyes imprinted your grace in me;
for this you loved me ardently;
and thus my eyes deserved
to adore what they beheld in you.
33. No quieras despreciarme;
que, si color moreno en mí hallaste,
ya bien puedes mirarme
después qu me miraste,
que gracia y hermosura en mí dejaste.
33. Do not despise me;
for if, before, you found me dark,
now truly you can look at me
since you have looked
and left in me grace and beauty.
34. La blanca palomica
al arca con el ramo se ha tornado,
y ya la tortolica
al socio deseado
en las riberas verdes ha hallado.
34. The small white dove
has returned to the ark with an olive branch;
and now the turtledove
has found its longed-for mate
by the green river banks.
35. En soledad vivía
y en soledad ha puesto ya su nido,
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad de amor herido.
35. She lived in solitude,
and now in solitude has built her nest;
and in solitude he guides her,
he alone, who also bears
in solitude the wound of love.
36. Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.
36. Let us rejoice, Beloved,
and let us go forth to behold ourselves in your beauty,
to the mountain and to the hill,
to where the pure water flows,
and further, deep into the thicket.
37. Y luego a las subidas
cavernas de piedra nos iremos
que están bien escondidas,
y allí nos entraremos,
y el mosto de granadas gustaremos.
37. And then we will go on
to the high caverns in the rock
which are so well concealed;
there we shall enter
and taste the fresh juice of the pomegranates.
38. Allí me mostrarías
aquello que mi alma pretendía,
y luego me darías
allí tú, vida mía,
aquello que me diste el otro día:
38. There you will show me
what my soul has been seeking,
and then you will give me,
you, my life, will give me there
what you gave me on that other day:
39. El aspirar del aire,
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donaire
en la noche serena,
con llama que consume y no da pena.
39. The breathing of the air,
the song of the sweet nightingale,
the grove and its living beauty
in the serene night,
with a flame that is consuming and painless.
40. Que nadie lo miraba …
Aminadab tampoco parecía;
y el cerco sosegaba,
y la caballería
a vista de las aguas descendía.
40. No one looked at her,
nor did Aminadab appear;
the siege was still;
and the cavalry,
at the sight of the waters, descended.


El texto castellano proviene de Obras Completas de San Juan de la Cruz (B.A.C., Madrid 1989). The english translation is found in The Collected Works of St. John of the Cross, by Kieran Kavanaugh OCD and Otilio Rodríguez, OCD, revised edition 1991.

San Juan de la Cruz

Notes:  

1. These stanzas begin with a person’s initial steps in the service of God and continue until the ultimate state of perfection is reached, which is spiritual marriage. They refer, consequently, to the three states or ways of spiritual exercise (purgative, illuminative, and unitive) through which a person passes in advancing to this state, and they describe some of the characteristics and effects of these ways.

2. The initial stanzas treat of the state of beginners, that of the purgative way. The subsequent ones deal with the state of proficients, in which the spiritual betrothal is effected, that is, the illuminative way. The stanzas following these refer to the unitive way, that of the perfect, where spiritual marriage takes place. This unitive way of the perfect follows the illuminative way of the proficients. The final stanzas speak of the beatific state, that sole aspiration of a person who has reached perfection.

Copyright of the translation: ICS Publications. Permission is hereby granted for any non-commercial use, if this copyright notice is included. Maintained by the Austrian Province of the Teresian Carmel. The icon of St. John of the Cross, whose image is included after the Canticle was painted by the Discalced Carmelites in Harissa (Libano). The pictures were 0riginally printed by Il Messaggero di Gesù Bambino di Praga, Arenzano (Genova), Italy.
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© Lino Althaner

Los números del blog – 2011

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Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2011 de este blog.

Teatro de la Ópera de Sidney (Australia)

Resumen estadístico:

La sala de conciertos de la Opera de Sidney tiene capacidad para 2.700 personas. Este blog fue visto alrededor de 11.000 en sus cinco meses de actividad durante 2011.  Lo que equivale aproximadamente al público que ocupa todas las disponibilidades de esa sala durante cuatro conciertos . Durante esos cinco meses el blog publicó 101 entradas. En su día más activo -el 10 de diciembre de 2011- recibió 460 visitas. Se hicieron cerca de 120 comentarios. El comentarista más activo fue Carlos Hanssen.

Números, en todo caso, ilusorios, nada de significativos en relación con algo dotado de un mínimo sentido.

Haz click para ver el reporte completo.

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