.
Otro de los invitados frecuentes a este espacio es nuestro buen amigo, el viejo Chuang Tse, maestro del Tao. Nos ha traído unas palabras suyas de regalo, para que las usemos como complemento del estudio del Tao Te King que estoy desarrollando:

https://todoelorodelmundo.wordpress.com/2012/05/07/el-origen-el-orden-la-eficacia-ttk1/

Estas palabras provienen del libro XXIX (Zhi el Bandido) de la famosa obra de Chuang Tse, conocida por el nombre de éste, vale decir, como el ‘Chuang Tse’. El capitulo pertinente (III) corresponde a un diálogo entre la Insaciabilidad y la Armonía. La Insaciabilidad postula que la felicidad la hacen las riquezas, el poder, la abundancia, la fama, el aplauso. La Armonía responde sabiamente que, por el contrario, quien aspira a tales cosas en su vida, tiene la perdición asegurada.

El discurso de Armonía termina así:

‘El equilbrio procura felicidad y todo exceso es dañino. Así es en todas las cosas, y sobre todo en lo tocante a las riquezas. A los ricos de hoy en día les da gusto oír la música de campanas, timbales y flautas (¡ojalá!), y saborear exquisitas carnes y excelentes vinos; con lo que su ánimo se extravía y olvidan sus deberes. 

‘Bien puede decirse que viven en gran desorden.

‘Ahogados en la abundancia, semejan a quien portando pesada carga remonta empinada cuesta. Bien puede decirse que amarga es su existencia. Codiciosos de riquezas, se buscan enemigos; ambiciosos de poder, agotan sus energías; cuando están ociosos, se desesperan; y sólo se sienten satisfechos cuando su cuerpo está saciado.

‘Bien puede decirse que de enfermos es su estado.

‘En su afán por las riquezas y buscando el beneficio, no se sienten satisfechos ni aunque sus riquezas rebosen los muros de su mansión; más no cesan.

‘Bien puede decirse que su vida es una pura ignominia.

‘Amasan riquezas, y no las gastan; siempre pendientes de ellas, sin soltarlas; llenos de inquietud y angustia, siempre quieren más y nunca paran.
 
‘Bien puede decirse que viven siempre preocupados.

‘Cuando están en casa temen no les roben los ladrones, y cuando salen andan temerosos no les asalten los bandidos. Dentro levantan torres y muros, y fuera nunca osan salir solos.
.

M.C. Escher – Torre de Babel (1928)

.
‘Bien puede decirse que es temerosa su existencia.’

Así, pues, sufren los mayores males. ‘Pueden agotar todo su ingenio y usar de todas sus riquezas, pero no podrán conseguir ni un solo día de tranquilidad. Y así si miramos su buen nombre, no se ve; y si consideramos su beneficio, no lo hubo.

‘Atar la propia mente y el cuerpo para luchar por estas cosas, ¿no es grandísimo extravío?’
.

© 2012 Lino Althaner