Comienzo aquí un ciclo que tiene por objeto dar a conocer las visiones de Hildegarda de Bingen contenidas en su libro “De las obras divinas”. Pretendo incorporar el ciclo completo de las imágenes, que son diez, con algún extracto del texto de la santa  -muy extenso por cierto- que me parezca, en cada caso, especialmente expresivo.

La primera visión de la primera parte del Liber Divinorum Operum se refiere al origen de la vida, cuya figura central es el hombre ígneo, que representa, según Hildegarda, la suprema potencia divina de la caridad creadora. Esta potencia suprema es, pues, la que se dirige verbalmente a la visionaria con las palabras que arriba se reproducen parcialmente. Pues las visiones de Hildegarda están hechas de imagen y de voz. La imagen inferior la representa en el momento de recibir el torrente ígneo y dorado de la divina inspiración.

“Y esta imagen decía:

 

Libro de las Obras Divinas - Primera visión de la primera part

Libro de las Obras Divinas – Primera visión de la primera parte

 

Yo soy la potencia suprema e ígnea, que encendí todas las chispas vivientes… Yo, vida ígnea de la substancia de la divinidad, arrojo llamas sobre la belleza de los campos y brillo en las aguas y resplandezco en el sol, en la luna y en las estrellas; y con un viento de color broncíneo, despierto a la vida todas las cosas desde la vida invisible, que todo lo sostiene. Pues el aire vive en el verdor y en las flores, las aguas fluyen como si tuvieran vida, el sol también en su luz vive y cuando la luna ha llegado a menguante, es encendida por la luz del sol como si nuevamente tuviera vida; las estrellas también brillan con su luz como si tuvieran vida.

Yo erigí también las columnas que abarcan todo el orbe de la tierra, esto es, aquellos vientos que tienen las alas puestas debajo de sí, es decir, los vientos suaves, los que con su suavidad sostienen a los vientos más fuertes, para que no se muestren con peligro; así también el cuerpo cubre y contiene el alma, para que no expire. Tal como el cuerpo contiene el aliento del alma y lo afirma, para que así no se extinga, también los vientos más fuertes animan a los vientos sometidos a ejercer convenientemente su labor…

 

Visión primera de la primera parte, infra

Visión primera de la primera parte, infra

 

Yo soy la vida. También soy la racionalidad contenida en el viento de la palabra resonante con la que fue hecha toda creatura; y lo insuflé en todas ellas, de modo que no sea ninguna de ellas mortal en su género, porque Yo soy la vida.”

 

 

El video muestra el tema de Hildegarda, de la película Visión (de la vida de Hildegarda von Bingen), de Margarette von Trotta.

 

© 2014
Lino Althaner