La proporción áurea

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Después de alguna especulación acerca de la armonía del cosmos reflejada en la música de las esferas y en la música terrena, ahora me propongo especular en torno a la razón áurea, el número áureo, la divina proporción. Otro argumento para creer en la inmensa Armonía del cosmos en la cual esta inmerso nuestro pequeño planeta y nuestro enorme ser humano.

Para familiarizarse con la idea nada mejor que verla figurada en una imagen.
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1

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O en una fórmula: Φ = (1+√5)
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que da por resultado el número 1 .618033988749…


Este es el número áureo en que se expresa la divina proporción. La letra griega Φ con se conoce esta razón o proporción es la inicial del nombre de Fidias, el escultor ateniense de quien se dice haber aplicado esta razón en sus obras. También es la letra inicial de Fibonacci, nombre por el que se conoce a Leonardo de Pisa (s. XII-XIII), quien ideó una secuencia cuyos números guardan entre sí una relación creciente con la proporción áurea. Como primer expositor de la idea podría señalarse a Euclides, el geómetra clásico, que pensó en una recta AB dividida en una sección mayor y una menor. En la recta de Euclides la proporción en que se relaciona toda la línea con su sección mayor es la misma en que se relaciona esta última con la sección menor. Tal es el origen de la áurea razón.
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proporciones-aureas (2)

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Esta divina proporción la encontramos expresada concretamente por doquier. Por ejemplo, en el espacio cósmico:


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En un fósil terrestre:


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En la arquitectura catedralicia:


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En el arte de Leonardo:


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En una estructura musical en que se muestran elementos de la secuencia numérica de Fibonacci. que agrupa diecinueve números que se relacionan entre sí en proporciones que se acercan crecientemente a la razón áurea. Ya explicaré más acerca de ellos.

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Ciertamente, en la geometría:
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GS_La_Proporcion_Aurea_en_el_pentagono_y_el_pentagrama

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Y en casi todas partes, si nos ponemos a observar con atención. Al igual que en la música de las esferas, cuyas manifestaciones más exquisitas no son accesibles al oído humano normal, las expresiones más sublimes de la proporción áurea son invisibles. Las invisibles, que son por cierto las más importantes, solamente es posible intuirlas, tras un difícil ejercicio que exige mucha dedicación y paciencia.

De este número tremendo, de esta proporción metafísicamente sublime, comentaré en algunos de los próximos artículos del blog.

© 2014
Lino Althaner

Un pintor del Alto Renacimiento italiano (Gaudenzio Ferrari)

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El camino del conocimiento de las artes está sembrado de sorpresas. Ésta ha sido una importante para mí. Gaudenzio Ferrari (1471-1546), pintor del Alto Renacimiento italiano, fuertemente influido, según empiezo a informarme, por Leonardo y de Bramantino, desplegó su obra por las ciudades del Piamonte y  la Lombardía. Él mismo fue conocido con el apodo de “il milanese”. En Saronno, le cupo participación principal en la pintura y diseño de la cúpula de la iglesia de Santa Maria dei Miracoli, pues es el autor del Concierto angelical de que me ocupo en esta entrega.


Las grandes cúpulas eclesiales se acomodan para pintar el cielo. En ellas el artista suele, como en este caso, conceder al espectador el acceso a un mundo  más elevado, simbólicamente representativo de las realidades divinas. La Asunción de la Virgen, que es el motivo principal de esta obra grandiosa, se estructura mediante la relación de una serie de esculturas en madera, obra de Giulio Oggione, con las pinturas al fresco de Ferrari. Una de dichas esculturas, ubicada en el cimborrio, corresponde a la Virgen misma. La rodean profetas y sibilas.

Dios Padre, en la corona de la cúpula, la espera con los brazos abiertos.  Lo circundan círculos de fuego y de luz, luego un entorno de típicos putti, y en fin, un enorme concierto angelical de ángeles que cantan y tocan sus instrumentos. Es posible identificar decenas de ellos en la grandiosa representación. Flautas, trompetas, zampoñas, cítaras, arpas, violines y violas con sus tantas derivaciones, arpas y laúdes .  Así logra Ferrari, que era también músico, integrar en la composición, junto a la pintura y la escultura, la belleza de la melodía y la canción.

G. Ferrari – Concierto angelical – detalle

Al contemplar esta gran obra pictórica que es el Concierto Angelical, me vienen a la mente visiones de una visión del cielo con sus jerarquías angelicales ubicadas en círculos concéntricos. Un poco al estilo de Pseudo Dionisio Areopagita, que inspirado en la Biblia, las dividió en los tres coros, el primero de los cuales lo inician los serafines, casi inmediatos a Dios, y termina el último con los ángeles propiamente tales, que conforman la jerarquía más cercana a los hombres. 

G. Ferrari - Concierto angelical - detalle

Un autor en cuyo conocimiento habría que profundizar. Esta es nada más que una primera aproximación, a lo mejor un anzuelo capaz de cautivar a algún lector de este blog.

© Lino Althaner
2014

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