Una mano maestra

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Toda herida curada

ni un rasguño.
Pensamientos y afanes de otros días.
reviven en perfecta levedad.

Retornan miradas perdidas
ninguna indeseada.
Nada falta en el paisaje.
Nada excede.

Una pátina de oro de verdad
cubre errores y aciertos.
Ha pulsado la cuerda
una mano maestra.


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Todos los contrarios se hacen uno.

 En un círculo se hermanan 
la cumbre y el abismo, 
y bailan los dioses con los diablos.


© 2014
Lino Althaner

De la roca solo arena

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. Esta imagen es de Feng Jiang, fotógrafo chino (tomada del blog Cuaderno de Retazos)

.
Ayer todavía recordaba.

El rostro lo sentía iluminado
por el sol verdadero.
Pero el sol es hoy el mismo.
Solo mi vista ha cambiado.

Algo ayer  me elevó
que hasta ayer me acariciaba
cercano a lo que hoy día me vulnera
y quiere ensombrecerme y aplastarme.

Lo que ayer era leve en su certeza
hoy es pura terrestre gravedad.
Ni siquiera unas huellas en la arena.
No más que materia desencantada.

Hoy día desperté sin recordar
lo que ayer me iluminaba.

En el camino de la búsqueda de pronto nos parece recordar. Pero luego olvidamos. No nos queda sino la nostalgia de una memoria perdida.

Sigo editando en este espacio algunos versos de mi poemario “De la roca solo arena”.

© 2014
Lino Althaner

El autor de la fotografía es Feng Jiang. La he tomado del blog “Cuaderno de Retazos”, que está repleto de pintura y fotográfía china, entre otras cosas hermosas (http://cuadernoderetazos.wordpress.com).

El poder del vacío

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Como a una partícula cualquiera
que atraviesa la mínima espesura.
A la cual el vacío interpela
y de pronto la inunda
la arrastra y la captura.

Que a su ámbito la arrastra
más allá de ilusiones que ensombrecen
o iluminan.
La arrebata y la pierde de sí misma.
La rescata.

Así suele arrastrar el vacío
al hombre que corre la necia maratón
por un premio homicida.
El vacío lo salva y lo remite
más allá de sí mismo.

Lo llena de una suerte de inconciencia
de una rara sinrazón
de una falta de urgencia
y de más que evangélica humildad.
Humildad en la locura.

Y en la profundidad.
El hombre que atraviesa la espesura
prisionero de pronto del vacío
recuerda que no es pura superficie.
Lo seduce la tierra prometida.
.

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Física. Mística. Pintura. Poesía.


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© Lino Althaner
2012

Hombre nuevo

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El hombre es una descendencia por llegar

Ángel por sabiduría y por iluminación
él no vive como la hierba
él no es posesión ajena como el trigo
pero él está vivo como su propia alma
poseedor cuya posesión abarca la tierra y a veces el cielo
su cabello es la vegetación
su cuerpo los climas
sus venas los ríos
sus manos    dos alas para caminar en el espacio
él, tierra en apariencia, mar en su fuero interno

Lávate para que pueda darte nombres nuevos

¡Sal a la tierra, oh niño!

Adonis
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Diseño para la Iglesia de Steinhof – Koloman Moser


Uno a uno desciende los peldaños

atraviesa las esferas
y accede a la humildad de mi morada.
Muy luego verás en el camino
mis huellas estampadas en la nieve.
Visita mi casa.
Todo en ella te espera.

Asegura el nuevo nombre.
Dale a mis manos tu fuerza.
Visita mi mente ¡oh Invitado!

No hacia el ruido.
Estoy vuelto hacia el silencio
y espero impaciente
junto al fuego y al agua de la fuente.
Así pues desciende.
Ven a verte a ti mismo.
A verte en mis arrugas
en mi pelo blanco.
A verte en mi silencio.
A verte en mi locura ¡oh Invitado!

Visita mi casa
y en nombre de la rosa enamorada
despierta la hermosa rebelión.
El día en que el nombre recupere
que me fuera arrebatado
o más bien que yo mismo abandoné.
Dale a mis manos la fuerza
que redima a la rosa purulenta
de la fácil potencia del gusano.
Y quédate en mi casa ¡oh Invitado!
.

Veni Creator Spiritus

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La primera parte de está entrada proviene de los libros Singulares y Este es mi nombre, del gran poeta sirio Adonis (Ali Ahmad Said Esber, 1930).

La segunda corresponde a un proyecto mío, en proceso de elaboración.
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©  Lino Althaner
2012

Los locos aseguran que están cuerdos

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Los TORPES hablan de sus COSAS

 
Los LETRADOS, de sus CONOCIMIENTOS
 

 
Los PEQUEÑOS hablan de LOS DEMÁS
 

 
LOS SABIOS comentan su IGNORANCIA
  

 
Los SANTOS comunican su SILENCIO

  *  

 
Los CUERDOS se preguntan si están LOCOS
 

 
Los LOCOS aseguran que están CUERDOS
  



 
© Lino Althaner
2012
2.
2012

Consejo

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Apresura tus pasos lentamente
sé audaz con prudencia

y no sirvas al señor equivocado
mantente encadenado a la belleza

huye de los signos de los tiempos
que no te cautiven las baratijas

y recuerda que eres barro iluminado
no te dejes domar como una bestia

a los perros no intentes entenderlos
no te inquietes por el barro de los puercos

abre las ventanas y las puertas
y déjalas abiertas

y no dejes de volar

si alguien te ofreciera una corona
quién está sobre ella verifica

y quien está detrás

y comprueba también si la corona
es de aquellas que no se marchitan.

(Del libro Estado del tiempo, RIL, Santiago 2010)
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©  Lino Althaner
2012

Alas en las manos

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Son aladas las manos

y gustan los pies de alzar el vuelo.
No aman los ojos las fronteras
y el oído es un santuario.

Se han cansado las manos
de seguir su destino prefijado
de rutinas aprendidas de malos maestros.
Ansían un desvío a la aventura
y sueñan en lugares peligrosos
donde lucir sus alas.

Los pies están hastiados
de prestarse a estos pasos pequeños
por senda reiterada.
A las selvas oscuras no exploradas
quisieran escaparse
más allá de los caminos.

Son aladas las manos
y gustan los pies de alzar el vuelo.



Y los ojos también se desconsuelan

y penan con las pobres perspectivas
enfermas de mala luz.
Es que añoran el mar ilimitado
y el cielo promisorio de las islas
de especias añoradas.

Al oído bien dispuesto
para sones amigados
lo hiere el aullido de la bestia.
Ansía el regreso de la lira:
a Orfeo se imagina
restaurando el imperio del sonido.

No aman los ojos las fronteras
y el oído es un santuario.
Son aladas las manos
y gustan los pies de alzar el vuelo.

Tienen aliados comunes
y en conjunto preparan la revuelta.



Este poema pertenece al libro La hora violeta (Festina Lente, 2009).
Las imágenes son del artísta ruso Víctor Vasnetsov (1848-1926).



© Lino Althaner
2011

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Soñando con las estrellas

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Como anoche soñé con estrellas, pues escribo ahora unos versos de estrellas:

Hoy colabora mi amigo Joan Miró, con su amable permiso para publicar tres de sus sueños en colores. Él me observa desde el otro lado y es todo una sonrisa: 

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Las puertas del cielo se abren

y caen en forma de estrellas
 retazos de realidad
para desnudar las apariencias.

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1

Andando los caminos de la playa
he encontrado en mi senda a las estrellas:
las he visto recostadas
durmiendo sus sueños marineros

despierta cada uno de mis pasos
cada uno despierta mil estrellas
que quisieran volverse en mi palabra
cada una la perla de un poema

yo quisiera atesorarlas
para ti yo quisiera retenerlas
y con ellas deslumbrarte
antes que llegue la luz

pero ellas las fugaces
no se dejan asir tan fácilmente:
me meto una o dos en el bolsillo
y el resto se pierde para siempre.

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2

Una vez de regreso en mi casa
las estrellas que guardo en el bolsillo
las miro y las admiro
y les digo mi amor y mi amor les repito
hasta que seducidas
empiezan a decirme sus secretos

se disuelven en signos
como granos de arena
se condensan en palabras
del color de la sangre que mancha mi espada –
o del ramo de narcisos
que mañana habré olvidado

en un vago lamento en una mueca
no sé si de placer o de dolor.
.

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3

Acaso no te ha sucedido
que andando las arenas de la playa
tus pasos despertaran a una estrella
cuyo fuego ha hecho arder tu corazón.

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4
Geografia de Chile

Estrellas en la arena de la playa
y en las cumbres mas altas
peces de piedra
caracolas luciendo los diseños
que trajeron de lo hondo del mar

estrellas en la arena de la playa
y en la cumbre galeones
marginados del paso del tiempo
tesoros que las aguas encerraron
bajo nieves eternas

estrellas en la arena de la playa
y en la cumbre santuarios
columnas perfectas y frisos
que estas tierras australes se tragaron
en una de sus vueltas de carnero.
.

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5

Primera estrella

La vi abrirse en mis manos
como fuera en un principio 
aún semidormida  
la vi abrirse desnuda
deslumbrando en el fuego original  

aún no separada

la vi abrirse inocente
todavía embriagada en el buen vino  
la vi abierta en el canto
en el baile disponible

y pulsaba las nubes
al son de melodías
inscritas en celeste pentagrama
y rozaba las aguas
al ritmo de panderos y laúdes 

la vi abrirse a mis ojos 
mostrando cada pétalo la huella 
del dedo creador 
bañada todavía en la humedad
del rocío primero

pero huyó de repente
la perdí sin aviso  
y mis manos quedaron tan vacías 
y mis ojos enfermizos 
perdieron su escasa perspectiva    

¿quién me dijo haberla visto
vagando perdida
y que ya no volverían
sus pasos a posarse en mi jardín
ni a mirarme sus ojos de zafiro?


© Lino Althaner

2014

Inédito de Lino Althaner

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 .

 
Ayer todavía recordaba.

El rostro lo sentía iluminado
por el sol verdadero.
Ese sol es hoy el mismo.
Sólo mi rostro ha cambiado.


Ayer algo me alzó
algo ayer me acariciaba
cercano a lo que hoy día me vulnera
y quiere ensombrecerme y aplastarme.


Lo que ayer era leve en su certeza
hoy es pura terrestre gravedad.
Ilusión de los cuerpos y las almas.
No más que materia desencantada.


Hoy día desperté sin recordar
lo que ayer me iluminaba.

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© Lino Althaner
2011


 

Los libros de Lino (La hora violeta)

Comentarios desactivados en Los libros de Lino (La hora violeta)

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Este blog ya ha completado un mes de vida. Para celebrarlo de manera que se ponga de manifiesto mi agradecimiento a Lino por su estupenda colaboración, he decidido dar noticia de los dos últimos libros que ha publicado, que a mí me parecen excelentes.

El primero lo preparó Lino en un décimo piso, todavía atrapado en la red de que luego se libró, con la ayuda de unos enanos. El libro, que se titula La hora violeta, deriva buena parte de su contenido de poemas escritos con bastante antelación a su lanzamiento el año 2009, a los cuales el autor fue agregando otros cuantos concernientes a su entorno más reciente. Salió humo de aquel piso para dar a luz este libro, editado bajo el alero de una muy metafísica editorial, Festina lente, y con la ayuda valiosa de la imprenta Alvimpres y de mi amigo Carlos Hanssen. Una fina edición con un sobrio y cuidado diseño.

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Su nombre se lo debe el libro a la hora cantada por T. S. Eliot en su Tierra baldía, la hora vespertina en que el poeta le dice hasta mañana al trabajo a que lo tiene amarrado la necesidad.  Es la hora en que  estira los brazos un tanto amodorrado, se pone el sombrero de poeta y sale al aire libre a vivir, a pensar en serio, a soñar y a volar como saben estos extraños individuos. Recordemos que Eliot era empleado del LLoyd’s Bank en Londres.

At the violet hour, when the eyes and back
Turn upward from the desk, when the human engine waits
Like a taxi throbbing waiting,
-…-
At the violet hour, the evening hour that strives
Homeward, and brings the sailor home from sea.

Tales los versos de Eliot, que no traduzco por no inferirles una ofensa.

En el libro de Lino Althaner la hora violeta comienza a las cinco y media,  justo en el momento en que

suena una campana en el cementerio
y se mudan el cuerpo y la mente
y dicen hasta luego
y vuelven a ser santas
benditas las manos en su oficio
y los ojos y oídos y la lengua
otra vez olvidan sus cadenas

y aunque sigue el afán de las termitas
a esa hora rescata el cerebro
las palabras de un día
y las une a otras formas y figuras
las trenza en un diseño con cariño
y les presta una alas lo más aptas
para que puedan volar

no es la hora blanca y hueca
es la hora sonrojada
la hora de los ojos y las manos
los oídos y la lengua
la hora en que respiran aire fresco
es la hora que aborrecen las termitas
incapaces de roerlas

Tal es la hora violeta. El libro nunca estuvo en librerías. Fue distribuido artesanalmente, si así se pudiera decir, y corrió de mano en mano sin un solo peso de por medio. 

Mi amigo Carlos expresó su entusiasmo aprobatorio en la contraportada, diciendo que el contenido del libro “es una invitación a sentarse en la tarde de los días, un timbre para llamar al espíritu, que siempre contesta cuando impera el silencio -…-, allí donde el enfrentamiento con el ser es inevitable y necesario. Allí donde la intuición profunda es, definitivamente, la verdadera razón -…-, para luego agregar que “el poemario nos hace vibrar como partículas electromagnéticas que alcanzan todos los espacios. Nos hace invisibles porque nos saca del mundo, nos muestra la vida en su dimensión completa: anversos y reversos, dobles y opuestos”. Los ángeles del poeta – afirma bellamente- y “sus muertos, sus espacios, sus horas tardías y silencios, son las manifestaciones de lo que vive junto al ser humano, visiones que se traen desde lo infinito, con la ayuda de una mente que no se resigna a dejar de recordar, que manifiesta y crea, proyectando para que los veamos, chispazos de todos los cielos”. Y a modo de resumen: “Ideas que se materializan en formas. Formas que son poemas. Poemas que nos hacen ver más allá de las sombras”.

En forma del todo inesperada, La hora violeta se ganó un positivo comentario en una publicación periódica cultural, y nada menos que en Humanitas (N° 57, año XV, p. 195), la revista de antropología y cultura de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Luego de glosar en forma muy elogiosa varios de los poemas contenidos en el libro – así, por ejemplo, Siervo de la tierra, Firenze y Homo sapiens , el reseñador – Marcelo Jarpa – califica a Lino como un autor capaz de congregar misterio y eternidad en poesía dotada del “don, tan difícil de encontrar, del genuino fuego poético”.

Lino, que es muy aficionado a la emblemática, insistió en incluir, como entrada y cierre del libro, la imagen siguiente:

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Que corresponde al monograma de nuestro Hermano Mayor.

El contenido de La hora violeta está siendo difundido en este sitio. También será incluido en el blog Los versos de Lino, que por ahora tiene el status de privado. Pero la única forma de conseguir un ejemplar del mismo es contactando a su autor, arriba a la derecha en la página Contacto.

Luego les cuento del otro libro de Lino Althaner, Estado del tiempo.

© 2011
Lino Althaner

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